Reseñas

la-medicina-de-la-tierra

La medicina de la Tierra. El camino hacia la armonía y la sabiduría de los nativos americanos, en 365 enseñanzas. Autora: Jamie Sams. RBA Libros, S.A. Barcelona, 2000

Este libro llegó a mi por simple atracción física.

Estaba yo en un recinto repleto de libros.No era una biblioteca, no. Tampoco una librería. Ni un almacén de libros. Me encontraba en la Sección de Bibliotecas de la Diputación de Girona. Paseaba yo mis vista entre ejemplares varios, la bibliomaleta, con libros variopintos, con portadas singulares, ilustrados, para infantil, de juegos…

Mi vista fue atraída hacia un escritorio, en una columna amontonada se hallaba este libro. Me dejé llevar por el rostro el indio. ¿O por el título? Tal vez por la composición de la portada.Como impelido por un resorte, tomé el libro ,lo abrí por la página que consideré la primera a (h)ojear. Era la página IX, perteneciente a la Introducción, me deleité justo con la frase inicial

El primer calendario que tuvieron los Indios de Norteamérica fue el caparazón de las Tortugas.

Así de simple. Así de contundente. Me cautivo el titulo, la portada, la foto del indio, la frase leída al azar. Debía hacer mío ese ejemplar, raro, prometedor. Le confesé mi pena y mi ansiedad a una funcionaria de aquella sección y sonriente ella me invito. Llévatelo, estamos catalogando, le buscamos un destino, llévatelo. Sin duda alguna fue un regalo magnífico del  azar concurrente, como diría Borges.

Ahora comparto mi deleite con los lectores y lectoras.

La autora, Jamie Sams, descendiente de los indios de Norteamérica ha querido legar para la posteridad, sabiduría y enseñanzas ancestrales.

MIEDO

Los Maestros Animales nos muestran que el instinto de supervivencia es  necesario eneel mundo natural (…) Pero cuando un ser vivo sucumbe a los miedos creados por la mente humana, alimenta su ignorancia sobre la verdadera conexión con la Unidad que se encuentra en la  curación y en el amor del Gran Misterio.

Esta es la enseñanza de la PRIMERA LUNA 6. De página en página, la autora nos lleva por las diferentes lunas que componen el camino durante cada uno de los tres cientos sesenta y cinco jornadas que componen un año. Durante  la PRIMERA LUNA 9 nos habla de la

SOLEDAD

La soledad sólo persigue a aquellos que han olvidado la existencia de sus Familiares: sus Hermanos y Hermanas, los animales; sus Primos, las plantas y las piedras; su Padre, el Cielo, y su madre, la Tierra.

Un placer infinito provoca adentrarse en estas páginas. Llena de consejos. La sabiduría de la Naturaleza así con mayúsculas, porque las cosas esenciales de este mundo se escriben con mayúsculas, nos dice la autora., que también nos habla sobre el noble arte de escuchar y quizás sea esa una de los combustibles para esta reseña, la PRIMERA LUNA 27:

ESCUCHAR PARA APRENDER

 El Urogallo se dio cuenta de que el Oso no había dicho nada, y le preguntó por qué estaba tan callado; el Oso contestó: “Estoy escuchando y aprendiendo. No necesito hablar; ya sé lo que es”.

Quizás en eso radique la esencia de este libro, en permanecer callados, escuchando lo que dicen los ancestro de Norteamérica, y ser como ese Oso, prudente, cauto, inteligente.

Aprender escuchando o escuchar aprendiendo.

Un libro muy recomendable.

la-carta-taller-de-escritura

La carta. Taller de escritura.  Autoras: Carmen Gúrpide-Nuria Falcó-Ana Bernard. Editorial Pamiela. Navarra 2007

Esta mañana de otoño mi buen amigo  Ricardo Signes me ha prestado este libro. Lo he “devorado” con mis ojos. Una rareza lúdico-didáctica este ejemplar. Escrito por un trío de profesoras de Lengua y Literatura Castellana en Cataluña.

A seis manos también han gestado otras joyitas, que por el título mueven a la reflexión  y a la locura:”La mirada poética”, “El diario personal”, “Los espejos de la ficción” y “Dale que dale a la lengua”.

Detengamos por un instante en el libro que provoca mi reseña hoy. El arte de escribir cartas, por manos diestras,mejor dicho por diestras manos de escritores y escritoras.

Didáctica pura, puro juego, dinamismo en esencia, interactividad emocional, tomando como temas la infancia en las cartas, el  amor epistolar, los viajes narrados y la muerte, le eterna muerte.

“Creo en la correspondencia y no en la muerte”, respondía así  una persona escribidora de cartas, ante la pregunta sobre si conocía que la destinataria de la misiva ya había fallecido.

Así nos lo cuenta David Trueba en Abierto toda la noche.

Aparecen en el Pessoa ; Alberti Manuel Rivas Miguel Hernández, Gianni Rodari, Pedro Salinas, Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Cortázar. También mujeres vinculadas con epístolas y sueños. Maria Mastinu, Ana María Matute, Dulce Chacon, la lista continúa. Todos y todas llevan el común:cartas a cuesta…

Este libro compilado por estas docentes, intenta llevar a los/as estudiantes y lectoras/as de hoy a saber diferenciar la carta ordinaria, de las certificadas o las urgentes de el simple correo electrónico.

Ejercicios creativos para confeccionar epístolas sobre países, personajes, motivos, momentos, instantes únicos (re)creados.

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas                                                                                    Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta

No dejes que tus labios halen mis once letras                                                                                                       Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio

Canta Roque Dalton, poeta  mayúsculo nacido y muerto en El Salvador, ¿canta o carta?

Me ha fascinado este libro, lo confieso. Tiene obnubilados mis sentidos, por una razón sencilla.

Soy escritor de libros y de cartas. Escribo misivas  desde siempre. Tengo destinatarios y destinatarias en varios lugares de España, dentro del mismo Valencia, en Torrente, Alboraia, Vinalesa, Elche. Fuera de España, nombraré sólo algunos pocos países en los que amigos y amigas reciben mi correspondencia. Ecuador, Dinamarca, Brasil, Cuba, Estados Unidos…

Tal vez por eso  me emociona  hasta “devorarlo”. Intenta mantener el arte de escribir cartas manuscritas, saber que los sobres y los sellos mantienen el oficio de los carteros, ilumina la veleidad de los buzones, mantienen vivos los zurrones llenos de paquetes y  mensajes manuscritos.

Gracias Carmen Gúrpide. Gracias Nuria Falcó. Gracias Ana Bernard, por mantener los sueños escritos a mano.

¿Me escribirás?

Así comienza el libro. No aguardo por respuestas a esa pregunta, sino cartas…

Crónica de Indias

Antología didáctica de las Crónicas de Indias, de Maria del Carmen Villanueva Barrachina. Editorial Circulo de Praga, julio, 2016

Ayer en la tarde de sábado, trece de agosto de 2016, me correspondió ser uno de los presentadores de este magnífico libro. El otro presentador, el también escritor y profesor de Lengua y Literatura  Ricardo Signes Andreu  fue extenso en su presentación y valoración de esta obra. Mi intervención fue escueta, válida para una reseña sintética, que es inversamente proporcional a la extensión e intención de esta obra. Aquí expongo lo que expresé ayer ante casi ciento cincuenta personas en Caudiel, Castellón.

De Fray Bartolomé de las Casas, la precisión con que habla de las penurias y pesares de los indios, en total omisión sobre las penurias y pesares de mis ancestros africanos.

De Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, el misterio sobre su subsistencia, ¿curandero, hechicero, brujo, sanador…?

De Lope de Aguirre, la violenta existencia, su pensamiento también violento. Para corroborar la sentencia: ¿Quién a hierro mata a hierro muere? 

De Bernal Díaz del Castillo, precisión, precisión y más precisión en sus juicios y descripciones, escritas cuando ya contaba ochenta años.

De Colon, siempre la osadía de un soñador…

La escritora María del Carmen Villanueva Barrachina, osada y soñadora, hace de nosotros con este libro, osados  y soñadores lectores.

Antología de la literatura guineana

Antología de la literatura guineana. Edición preparada por Donato Ndongo Bidyogo.            Editora Nacional Madrid 1981

Ha caído en mis manos este raro ejemplar. Rectifico: hallé este libro en la biblioteca municipal del pueblo en que resido, Chelva.Recinto que visito con regularidad de feligrés cada martes y jueves entre las seis de la tarde y nueve de la noche, horario habitual de la casa de los libros.

Hoy es sábado. En mi última visita tomé prestado este libro y lo he “devorado” en menos de cuarenta y horas. Prosa y verso. Verso y prosa, de autores procedentes de Guinea Ecuatorial, lo más interesante, la antología corre a cargo de uno de los autores implicados.

Libro valioso, único , imprescindible, si se quiere conocer una literatura llena de matices, surgidas del desangramiento y la barbarie; plagada de belleza y emoción. Un detallado viaje por la literatura ecuatoguineana, por sus latitudes sentimentales y horizontes literarios.

Esbozo esta reseña, porque estoy sorprendido de forma muy grata. Por sus versos y sus prosas, por las historias y los sinsabores vitales de sus creadores y creadoras, que se desangran con palabras en un país ya desangrado por la política y la ideología

¿Dónde esta Guinea?

¡Oh! Guinea Patria mía                                                                                                                                            hoy gimes y lloras de dolor                                                                                                                                         a voz en grito clamas                                                                                                                                                     y lloras tu esclavitud

Así desnuda su alma Juan Balboa Boneke, que como los demás autores y autoras de esta compendio, sufre el horror y lo canta de la única forma  que conoce.

Las voces femeninas están presente. Raquel Ilonbe es una de ellas

Me estoy haciendo vieja,                                                                                                                                           me están haciendo vieja                                                                                                                                          mis recuerdos

Un verdadero descubrimiento escuchar estas voces. Nada sabía de la cultura y la literatura de este país que comparte conmigo el mismo idioma. Saber que pueden titular una narración con tan poéticos título La última palabra es el silencio.  Es natural, el que nombra así un texto en prosa es el poeta Marcelo  Ensema Nsang, que a su vez es capaz de sufrir así en su poema  Consagración:

Pero no estoy solo señor.                                                                                                                                          Soy carne de la carne del mundo                                                                                                                               y en mis poros respira el dolor de los hombres todos

(…)

No estoy solo, Señor                                                                                                                               traigo todas las penas de los que sonríen cada mañana, a la tisteza

El sueño, Cuando los combes luchan o El reencuentro, son algunos de los títulos de narrativa incluidos en esta antología que no dejará indiferente al que los lea. Conocer de la histora, de las tradiciones y costumbres de ese pueblo multicultural como sus etnias, sea bôhôbe, ibo, yoruba…

Ya es domingo, paso a máquina lo que escribí ayer a mano. Estoy bajo el influjo de la novedad y  comparto mi estado de levitación con mis lectores y lectoras.

Inmerso estoy en un viaje entre Malabo, Bata, Fernando Poo, por entre Rio Muni o por Mongomo, territorios que conforman Guinea Ecuatorial, otros territorios mentales recorro al leer su  lírica y  su prosa.

Según el decir de unos de los próceres literarios de ese país, a quien se considera un erudito-mártir-sacerdote de las letras, Maplal Loboch, yo también comparto su sentir:

La noche esta al caer                                                                                                                                                       pero hay luz en las almas

 

 

                                                                                                                           

La lección de August. R.J.Palacio. Novela.

Hace un par  de días recibí como regalo de mi hija un ejemplar de este libro. Me gustó el gesto por su trascendía.  A sus doce años, ella me dedicaba por vez primera un libro. Había empleado el día anterior parte de su tiempo de excursión escolar por Valencia, para entrar en una librería y comprarme un libro. Este libro.  Utilizó su creatividad en envolver el primer regalo literario para  su padre. Por eso y muchas otras razones decidí ojear el obsequio, después lo hojeé. A   la media hora tenía leídas cincuenta páginas. En menos de cuarenta y ocho horas concluí la lectura de sus cuatrocientas trece páginas, agradecimientos y anexos, incluidos.

Confieso, reseñar esta singular novela sin hablar del tema, resultará tarea ardua. Como el libro “El niño  con el pijama de rayas”, revelar el tema sería quebrar el interés lector; revelar la trama llevaría traicionar las inclinaciones de la propia escritora.

“La lección de August” es una novela amplia, sobre valores,  amistad, amabilidad, vistos desde la mirada de un niño, digamos diferente, pero igual a los demás.  Esta narración, sin embargo, es una obra coral. Los protagonistas somos todos y lo reconocemos (y nos reconocemos) desde la misma   primera línea: Sé que no soy un niño normal. A partir de ahí, la autora nos coloca a los lectores y lectoras en posición de  leer, opinar, contemplar, disfrutar, pero sobre todo nos propone no juzgar. O mejor, nos sugiere: juzguen pero con todos los elementos de juicio, así que lean hasta el final.

Al ser obra coral, cada voz de esa agrupación coral contribuye a moldear la trama,  para armar el rompecabezas pieza por pieza. La escritora nunca pierde el hilo conductor,  tampoco  nosotros los lectores y lectoras.

Recomiendo este libro para que reflexionemos sobre las apariencias. Sobre las bondades y las miserias de nosotros, como género. R.J. Palacio, el seudónimo con que firma su autora, nos muestra por medio de auténticas pinceladas cómo se puede suprimir la capacidad de pensar de un ser tan diferente, pero a la vez, nos implica  a nosotros en la posibilidad de hacer cambiar prejuicios y opiniones preconcebidas, sólo porque la naturaleza no se ha portado bien con un ser, desde su propio nacimiento. No continúo, corro el riesgo de revelar el tema y su andamiaje literario.

Un libro para estar en cada biblioteca escolar en cualquier parte del mundo. Para encontrarlo en bibliotecas públicas; en  las librerías deberían adquirirse con la fe y la buena voluntad de mi hija. Y en casa, tenerlo a mano, para que en momentos de ira, desilusión o desencanto, abrir cualquiera de sus páginas, como ahora yo que tomo por azar la página doscientos setenta y cuatro:

…no, no, no todo depende del azar, si todo dependiese del azar, el universo nos abandonaría por completo. y el universo no nos abandona. cuida de sus creaciones  más frágiles de un modo invisible. por ejemplo, con unos padres que te adoran ciegamente, y una hermana mayor que se siente culpable por sentirse humana. y un chaval de voz áspera que se ha quedado sin amigos por ti. e incluso un chica de pelo rosa que lleva una foto tuya en la cartera. quizá sea una lotería, pero el universo acaba compensándolo. el universo cuida de todos sus pájaros.

 

 

Antologia Didáctica

Antología didáctica de la prosa del siglo XIX. Ricardo Signes Arnau (edit.)

Un libro imprescindible para docentes de Lengua  y Literatura

Los descubrimientos llegan. Las sorpresas también. Descubrimiento y sorpresa me llegaron el pasado lunes en forma de libro. Descubrí al autor,  en realidad, él mismo se me presentó y me presentó su libro. Una joyita.

Antología didáctica de la prosa del siglo XIX. Su autor, que aclara en la misma cubierta editor, Ricardo Signes Andreu, es además profesor en un instituto en Valencia. Doble mérito, cosechar una antología  de autores consagrados en el siglo XIX y a la vez educar a los jóvenes del siglos XXI.

Lo confieso, este compilador se arriesgó a sacar de sus aposentos a Manuel José de Larra y a de Mesoneros Romanos para hacerlos pasear de su costumbrismo decimonónico para traerlos a la era global con la frescura de sus preguntas y conjeturas.

Un libro por el que transita la novela histórica de los Pérez Galdós y Blasco Ibáñez, hasta las memorias, que incluye al gran José Zorrilla.

¿Por qué me parece este libro descubrimiento y, a la vez, sorpresa? Muy sencillo. Por las propuestas didácticas, acertadas, atrevidas y comedidas, todas ellas después de cada texto. Sin duda una antología necesaria para cualquier docente de la educación secundaria, no sólo de España, sino de todos los países hispanohablantes.

Cada texto está precedido de vocablos con lo que los estudiantes de hoy no están familiarizados, a modo de advertencia: ¡ojo con ellos! Sempiterno, vetusto, verbigracia, vericueto…

Al final del compendio, otro descubrimiento. Cronologías que aúnan historia, creatividad y literatura, todo a un tiempo. Le expresé en un mensaje al autor: “todo de una forma amena sencilla, sin que por  ello pierda el mérito de ser eso: una cronología”

Recomiendo este libro, de texto, de tacto y contacto entre épocas y autores de el Costumbrismo, hasta la Novela, pasando por la Memoria y el Cuento. Disfrutar de la síntesis y el vuelo poético de Leopoldo Alas, Clarín, también del acento del poeta G. A. Bécquer en su variante prosística y no menos lírica.

Confieso también que me deleité con El ventero, artículo  de Duque de Rivas, en pasajes tan memorables como  el bosquejo que hace de las ventas como sitios siniestros en mitad de la nada, enclavados en parajes sospechosos… La descripción continúa, también su relato, digno de cualquier narración  de suspense.

No me extiendo. Ésta es una breve reseña para los docentes de Secundaria.

¿Les confieso otro secreto? Vuestros alumnos merecen este libro y vosotros también. En un final, la prosa de hoy le debe mucho a la del siglo XIX y a sus insignes autores.


****

 

Cántico a la creación, de Carlos de la Rica. Introducción, selección y notas de Carlos Morales. Poesía.

Dos semanas atrás  “cayó” en mis manos este libro. Digo cayó, porque no me correspondía recibir este préstamo en esa ocasión. Lo cierto es que lo tengo  y dentro dos días exactos lo devolveré. Si expongo que es un libro de poesía, de  difícil clasificación, sobre la vida y obra de un poeta, además de religioso, contestatario, el asunto se complica más.

El compendio es una joya, por los poemas en sí mismos, también por la extensa y profusa introducción, la cuidada selección y las sabias notas de Carlos Morales.

Hace catorce días nada sabía yo de este poeta Carlos de la Rica, ni siquiera conocía de su paso por el mundo,  tampoco de su equilibrio entre la creación poética y su sacerdocio en momentos de una  España fragmentada y escabrosa.

Al ojear los primeros poemas descubrí – para mi sorpresa y placer- aspectos de vanguardismo y lo disfruté más.

Hacia la sombra                                                                                                                                             el aire

noches el pomelo y su manzana

tanta nube mastodonte

y una mano que resbala toca monte

De monte en monte la mano de Carlos de la Rica resbala y cae hacia arriba, nos catapulta a los lectores, haciendo que naveguemos con sus imágenes para completarlas con las migajas que él deja en el suelo:

la burbuja chimenea traqueteo                                                                                       el asiente del vecine muy al humo                                                                                 las rejilla equipajes bajo                                                                                                   baje no se suba con el gate la gallina                                                                           corre cerros y en el túnel                                                                                                 se me hunde mire miro por cristales                                                                           un disloque se enamora de la dama…

Extenso poema llamado El tren, cuando se lee debemos caminar entre rieles y traviesas, con sus tornillos incrustados y sus tuercas, entre la tierra y piedra para evitar el calentamiento por la dilatación de versos y metáforas. Los fierros, quiero decir los versos férreos de Carlos de la Rica me saben a vanguardismo como el otro poeta, Cesar lleva por nombre, Vallejo por apellido y Perú en las entraña y estos versos rasgados

La paz, la avispa, el taco, las vertientes,
el muerto, los decilitros, el búho,
los lugares, la tiña, los sarcófagos, el vaso, las morenas,
el desconocimiento, la olla, el monaguillo,
las gotas, el olvido,
la potestad, los primos, los arcángeles, la aguja,
los párrocos, el ébano, el desaire,
la parte, el tipo, el estupor, el alma…

Lo confieso, mientras leía al religioso poeta español renacía el peruano cantor y el disfrute fue doble. Así se lo hice saber al amigo prestamista- o prestatario de este libro.

Recomiendo desde ya Cántico a la creación, aunque usted no lea con frecuencia poesía. Lo recomiendo también a los leen prosa con asiduidad. A los no lectores, porque es un antología de poemas único, fresco, espiritual, en todas sus facetas.

Déjame Juan

mirar

por ti,

desde tu ojo

 

Que tú así verás

por mi y en tí

los cien desnudos torsos

de los azules montes

 

Vuelve Carlos de la Rica a sus valles y pide prestado nuestros ojos para ver mejor el mundo, las cimas; para contemplar con sus retinas que son las nuestras las venturas que la poesía permite.

Nos hace volar son alas, levitar sin tiempo y vivir sin miedo.

 

 

 

                                                                                                                             

 

Advertisements

One comment

  1. Que preciosa reseña de la antología de Guinea Ecuatorial, da ganas de viajar a través de las palabras escritas como tatuajes en la piel de quien la ha vivido y a través de las letras transcritas, nos transporta por sus tierras pisadas por pasos polvorientos de Vida.
    Me ha quedado grabado en piel el poema de Marcelo Ensema Nsang.
    Gracias el descubrimiento Julián, eres un Colón de los libros en las bibliotecas que esperan ser rescatados de las estanterias que esconden tesoros que laten con sentido para dar luz a almas y mentes de la Humanidad. Puro Arte.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s